Agilulfo entre la realidad y la ficción

armadura-del-emperador-maximiliano-i

Cuenta Italo Calvino en “El caballero inexistente” que en la corte de Carlomagno destacaba un personaje llamado Agilulfo que rozaba la perfección, pues en cumplimiento de su obligación no dormía, ni participaba de los grandes banquetes imperiales donde el vino y la abundante comida producía somnolencia y abulia. Al tiempo cumplía fielmente con los cometidos propios de su condición militar, siendo el primero en el campo de batalla y llevando la armadura más reluciente. Esto despertaba la envidia de los demás caballeros que cuestionaron su gesta para alcanzar el nombramiento imperial, por lo que Carlomagno lo sometió a pruebas difíciles de soportar, como las locuras de su escudero Gurdulú que se situaba siempre en lugar del otro, sin confrontar nunca oposición a nada, y cuyo perfil es tomado en consideración en el moderno psicoanálisis en cuanto trata a personas camaleónicas que se adaptan a las circunstancias, engañando a todo el mundo. El encargo del emperador lleva a Agilulfo a Inglaterra, donde encuentra a los caballeros del Santo Grial vagando extasiados por los bosques, mientras los campesinos tienen que alimentarlos diariamente debida a su total incapacidad para hacerlo por sí mismo. Ha de resolver el enigma de Sofronia, hija del rey de Escocia, llevada a Marruecos para casarla con el sultán. Solo que Agilulfo no tiene consistencia corporal, dentro de la armadura reluciente no hay nadie. Toda su presencia es pura ilusión.

Hasta aquí el caballero inexistente, pero ¿qué sabemos del Agilulfo existente?

Cuenta la historia Langobardorum escrita por Paolo Diácono, que al morir Autario, rey de los lombardos, la reina Teodelinda lo eligió como esposo convirtiéndose en rey. Su reinado fue de dieciséis años, desde 590 a 616. No se sabe nada de su vida anterior. En otro momento de la crónica está escrita la posibilidad que fuera pariente por parte de madre del rey difunto, pero nada se concreta. También se baraja que ante el vacío que produjo la muerte el rey, se apoderó de la corona casándose en noviembre de 590 con la viuda Teodelinda, que era nieta del rey Vacone. Sin embargo, Agilulfo obtiene su investidura al ser aclamado por el pueblo lombardo convocado en Milán, donde fijó la capital y vivió en la residencia real de Monza. No hay duda que Teodelinda es la impulsora de los hechos de gobierno más relevantes y con ella se inicia la dinastía bávara, pues era hija de Garibaldo I y de su mujer Venerada. Así sus sucesores continúan durante cinco generaciones hasta el 712. De nuevo Agilulfo resulta inexistente.

Cuando la realidad se mezcla con la ficción hay zonas intermedias que interesan al lector ávido de cultura, para resolver los enigmas y mitos que tanto juego dan para descifrar las claves que sustentan los misterios que preocupan al ser humano.

PD. Imagen de la armadura encargada para el emperador del Sacro Imperio Maximiliano de Habsburgo.

 

Una solución a la infelicidad.

la-eliminacion-de-un-gen-tiene-efectos-antidepresivos

La otra noche vi un programa de TV sobre el incremento de la venta de ansiolíticos, el ratio de psicólogos en España por habitantes…. pero no abordaban a qué se debe la infelicidad de los españoles. Hablaban de la excesiva prescripción de recetas por los médicos de familia de los Centros de Salud, incluso refiriéndose a su gran incidencia en el medio rural, donde el campo se presenta no con la dosis bucólica con que se contempla desde las grandes ciudades, sino con el desgarro con que unos individuos miran a otros, siempre girando alrededor de los agravios comparativos.

También la clasificación que el DSM, o Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de la Asociación Americana de Psiquiatría define y tiene repercusión en la clasificación de las alteraciones mentales y en la dispensación de medicamentos para compensarlas, así en el último, que es el quinto, la afectación por la muerte de un ser querido había descendido en el tiempo, considerándose sujeto a ser tratado cada vez con menos duración, cuando es normal que una persona se vea afectada por la muerte de sus padres y hermanos o hijos. Texto que es conocido por la especial incidencia en los trastornos de hiperactividad en los niños, donde se contempla el déficit de atención a partir de los cinco años… Venía a decir el mencionado programa, que detrás de muchas enfermedades o trastornos psicológicos existe un interés de las Multinacionales del Medicamento para vender sus productos. Teoría compartida por muchos especialistas y que los representantes farmacéuticos niegan cuando dicen que ellos no prescriben ninguno porque ha de llegar el paciente a la Farmacia con receta. También, que es más barato tomar una pastilla que desviar a un especialista en un centro hospitalario.

A mí, de todo esto me interesa el porqué de la infelicidad de los españoles. La insensibilidad del gobernante y los funcionarios que han de aplicar la Ley porque los ciudadanos podamos ser más felices o la necesidad de que exista un Ministerio del Bienestar Social o de la Felicidad, y así en cascada en la administración autonómica y local para obtener resultados.

Parece ser que la solución está más cerca, así, pudiera ser que: “La eliminación del gen PKCI/HINT1 tiene efectos antidepresivos y ansiolíticos, según un estudio de la Escuela de Farmacia de la Universidad de Maryland en Estados Unidos que se publica en la revista ‘BioMed Central Neuroscience’ y podría tener un importante papel en la regulación del estado de ánimo”. Es la conclusión a que llegó el equipo dirigido por Elisabeth Barbier y Jia Bei Wang, que realizaron experimentos para investigar el papel del gen en la regulación del estado del ánimo. Las causas de la alteración del humor, como el que se observa en los trastornos depresivos y bipolares, se cree que son cambios en los niveles de neurotransmisores que se deben a múltiples factores y en los que participan la herencia genéticas, un funcionamiento neuroendocrino alterado y factores psicosociales. Así que «La proteína que codifica este gen podría ser una posible diana farmacológica para el desarrollo de agentes diagnósticos o terapéuticos que un día podrían utilizarse para la depresión, el trastorno bipolar o la esquizofrenia».

Mientras esa solución llega, lo mejor es procurar acudir al equilibrio en que ha de transcurrir la vida cotidiana, donde sería normal pararse a ver salir el sol cuando amanece y contemplar su luz y la belleza del milagro de la vida, y lo mismo a la puesta del sol, cuando todos los seres vivos se retiran menos nosotros que continuamos excitados hasta altas horas de la noche, incluso tomando pastillas para ser felices.

Maccanti, entre la añoranza y los sentimientos

IMG_20151126_072408_1

Este día 28 de diciembre, para muchos intrascendente, era el cumpleaños de mi padre, día que jamás celebró y le enfadaba que lo felicitaran y más que le regalaran algo. Así que para mí hay cierta nostalgia, como decía Arturo Maccanti: «vivo está mi futuro en mi pasado. ¿Es la felicidad? Sí, pero no la de la risa sino la del encuentro, la felicidad eres tú con el poema, lo demás son relaciones públicas». Él, en Coronación y exilio habló con voz magistral de la relación de un pequeño con su madre. Y me preguntaba: «tú que has estudiado tantas familias de Portugal, ¿cómo es la madre portuguesa? Como si él no lo supiera mejor que yo que igual a tantas desprendidas madres del mundo, peculiares dentro de su generalidad porque son lo más importante para sus hijos. Yo, siguiendo el juego contestaba, haciendo como si no hubiera leído Coronación y exilio: «es el eje alrededor del cual se mueve el hogar la custodia del orden natural de las cosas, como diría Lobo Antunes. Alrededor del quien giran todos los hijos, como lo son tantas madres del mundo. Y me acordaba del dicho: «la mujer de asiento, y al hombre que se lo lleve el viento…».

Y es entonces, a través de esta reflexión cuando me pregunto: ¿cómo son los padres?

Maccanti hablaba de su entrañable relación con la playa de las Canteras, donde transcurrió su infancia, la casa con la puerta abierta, donde los niños entraban y salían a la playa, la añoranza que sentía de su madre cuando dijo: «Si alguna vez fui príncipe de la luz fue en tu reino… Me coronaste con tu risa en la tibia arboleda de tus brazos. Hiciste para mí rosa la rosa, pájaro el pájaro y cetro la alegría.
Agotaste los ojos mirándome dormir. Por esto acaso fueron tan hermosos mis sueños.
A manos llenas me trajiste el mar, ya para siempre compañero mío.
Fue mi primer paisaje el color de tu falda y tu voz la primera canción de mi existencia.
La huella de mi pie cupo en la tuya. Tú eras la dicha y yo te perseguía con mi pequeño corazón de niño por las orillas de los mares. Durante mi reinado el sol nunca se puso y el mundo estuvo acorde. … y un día te perdí sin saber cómo, sin saber dónde, sin saber por qué».

Eso fue precisamente lo que sentí hoy, aniversario del nacimiento de mi padre, pensando en él pero incapaz de definir mis sentimientos y es que a veces las palabras son innecesarias.

ENTRE LA OSCURIDAD Y LA LUZ, FRONTERAS DEL SER HUMANO.

309c7235936d56618dd06d359f1ef95a

¿Qué atractivo impulsa a la oscuridad de lo desconocido, al peligro de los abismos? Parecería que es el límite posible el que determina dónde comienza la incertidumbre, como si al situarse al filo de lo posible pudieran decir: de aquí en adelante el terreno que piso es seguro. Sin tener en cuenta que a la espalda está el horror de la sima. Quizás sea que en los precipicios y de la contemplación de sus profundidades se pueda extraer la enseñanza del paso adelante que marca el futuro. Que libera al indeciso de la incertidumbre.

Todos deseamos encontrar un cofre en cuyo interior se encontrase la verdad, asir la tapa y al levantarla surgiera una explicación que diera sentido a la existencia y nos liberase de la carga del pensamiento, con su incesante latido, por el que los clásicos conjeturaron que la inteligencia radicaba en el corazón. Quizás sea la búsqueda de una explicación la razón que determina la existencia, ese ir siempre adelante sobre una alfombra de incertidumbres, que se despliega lo suficiente para pisar un día más el mundo, pero que oculta en su interior el porvenir que nos reserva el mañana. Pasaron los tiempos de la pitonisa de Delfos, el oráculo buscado como un nudo a deshacer. Poco margen tenemos cuando surge la luz, pero sí el suficiente para disfrutar de su resplandor, su calor y su reflejo sobre la hierba.

(Tiziano: alegoría del tiempo).

HALLOWEEN O LA PERCEPCIÓN DE LA PROPIA SOMBRA

sombras2

El vocablo Halloween proviene de all hallows’ eve, o víspera de todos los santos, y se celebra en el orbe cristiano el 31 de octubre, sobre todo en Estados Unidos, Canadá, Irlanda y Reino Unido, extendiéndose a otros países europeos y americanos como fiesta y meditada operación de mercado, sin embargo, no tiene trascendencia en Australia o Nueva Zelanda. Su origen tiene que ver con la finalización del verano celta o samhain, y antecede en un día a la festividad de todos los santos, 1 de noviembre, donde los católicos visitan los cementerios y adornan con flores las tumbas para recordar sus seres queridos.

Este tema tiene más carga de profundidad de la que a primera vista parece, ya que todo proceso cultural requiere definir no solo el bien del mal, sino el mal dentro de lo que es el mal individual, llamado comúnmente la sombra, y el mal colectivo o maldad. Así que si a los niños no solo no les da ya miedo el hombre del saco, sino se familiarizan con los muertos vivientes y otras atrocidades en su devenir cotidiano, en realidad lo que se está haciendo es que no tengan referentes para distinguir el bien del mal, es decir, relativizan la maldad o aspectos negativos de su carácter con la representación escénica que se juzgan por otros parámetros como el disfraz o la representación. Es decir: «¡Qué bien haces de malo!» Y por lo tanto su maldad individual o sombra no es tan mala como saben tanto ellos como sus padres y compañeros que lo es.

Y como no hay nada que no tenga su explicación, me gustaría conocer por qué se hace toda una celebración de la maldad colectiva en su representación de descomposición de la carne y de la figura humana, como algo divertido y de emulación, a ver quién lo hace mejor.

Al principio el Hallowen se asoció a los colores naranja, negro y morado y estuvo fuertemente ligado a símbolos como las calabazas iluminadas interiormente y las casas embrujadas, donde suceden fenómenos paranormales, ya que la habitan espíritus fantasmales, de naturaleza violenta e inexplicable por la física, y producidos por entidades de energía, que no se puede medir y que tienen que ver con almas en pena, remordimientos que arrastran las injusticias, las muertes violentas y la crueldad o el suicidio atroz. Esto daba lugar al deterioro de la edificación, porque la sociedad rechazaba estos lugares donde se habían convertido perversidades y el abandono, la maleza y los animales reptantes ocupaban sus habitaciones frías y desiertas. Al contrario de hoy en día que tienden a convertirse en atracciones.

Se dirigían el Hallowen a los niños, donde salían por las aldeas y urbanizaciones, disfrazados, a la caída del sol, acompañados de personas mayores los niños más pequeños, con ingeniosos vestidos y maquillajes a pedir dulces y golosinas, cantando. También se les contaban historias de miedos, con bromas y sorpresas. Los mayores solían acudir después a fiestas nocturnas y ahí terminaba la festividad.

Pero hoy en día se ha pasado a otra dimensión, y empleando un ejemplo: si una niña se ha aficionado a ver las películas de Freddy, el de las manos con cuchillas y le surge el dilema entre considerar que este personaje es realmente malo, o que son otros, por su actitud previa, lo que lo hacen y convierten en malo. Así que su maldad no sería tal, sino el justo castigo de la víctima que es la mala. Y puede equivocadamente pensar que si la pobre niña se portase bien con Freddy, quizás a ella no me haría eso… Asimismo, es evidente que un zombi, no es precisamente un ejemplo de bondad, y a través de estas permisivas modas, pudieran muchos niños considerar que esto no es así, o no lo es del todo.

Es que el dilema del bien y el mal se ha convertido en parte de lo mismo, se diluyen las fronteras del bien y el mal que son importantes distinguir en cualquier sociedad culta y responsable, y en cuyas premisas y definiciones han de existir conceptos claros y contundentes.

Se dirá que esto es una tontería, que es sacar las cosas de quicio… pero no está de más oír la opinión de voz experta, pues en temas de mercado «nunca se da puntada sin hilo». Y hay propósitos que tantas veces se nos escapan y requieren una explicación que como en un mito griego digan con claridad por qué son mejores así.