Ángela Merkel versus Donald Trump.

Emperador Comodo, museo capitolino

Es sorprendente contemplar la imagen recogida por la prensa de la visita de la todopoderosa Angela Merkel, canciller de Alemania desde 2005, al presidente de los Estados Unidos Donald Trump, que se le ocurre decir que Alemania le debe a los EEUU y a la OTAN una considerable cantidad de dinero, desmentido por el gobierno alemán con palabras contundentes. Parece ser que desconoce que esta mujer de apariencia racional y fría, física de profesión, titulada por la revista Forbes en 2015 “la mujer más poderosa del mundo”, ha presidido el G8 y el Consejo Europeo. Que adoptó una política de austeridad la cual ha generado la creación de partidos populistas de extrema derecha tanto en Holanda como en Francia, con implantación en los gobiernos en Polonia y Hungría. Además impuso la troika intervencionista a Irlanda y a los países del sur de Europa: Grecia y Portugal. En un gesto sin precedente de autoridad. Obligando a España a adoptar medidas de austeridad que ha generado partidos populistas de izquierda radical y asamblearios, tanto en Grecia donde gobierna  y España. Así que la señora Merkel no es precisamente querida por muchos ciudadanos europeos, que han visto una insólita secuencia donde aparece el señor Trump pasando de ella y diciéndole lo peor que le ha podido decir, aunque ella, política de amplio recorrido sabrá sacar sus propias conclusiones.

¿Cómo ven muchos europeos a Donald Trump? Para empezar les entretiene, porque no están acostumbrados a que el presidente de los EEUU sea tan simple en sus gestos al resto del mundo. Sucedió algo parecido en la Roma clásica, después del emperador Marco Aurelio le sucede su hijo Cómodo que, como Trump, tampoco tenía ningún interés en las funciones administrativas propias de su alto cometido y, descansó en sus favoritos, como el señor Trump hace en su hija y yerno para funciones propias de chambelán y, descansa en personajes que considera afines para funciones de gobierno. Cómodo, que en realidad se llamaba Marcus Aurelius Commodus Antoninus Augustus, basó su popularidad también en el pueblo, al cual entretenía con abundantes muestras de generosidad y espectáculos, participando él mismo en el entretenimiento como gladiador, pero el Senado lo odiaba y temía, iniciando medidas conspiratorias para debilitarlo.

Siguiendo la línea argumental de lo expuesto, lo que originará la caída de Donald Trump son sus tendencias megalómanas, que rompiendo con la tradición de sus predecesores quieren instaurar la era Trump, portador de un nuevo orden y tratando de reconstruir América a su propia imagen  y semejanza. Lo cual es imposible porque todo lo que es en política ha sucedido antes y, además, va contra la simpatía connatural con que los líderes norteamericanos se han desenvuelto por el mundo.